¿Cómo convertir la muerte en una aliada, cuando todo lo que hacemos es evadirla?
Acá tenemos la bella fábula del médico... que en vez de convertir la muerte en su aliada
contempla la muerte como el peor enemigo
de su profesión.
Quizá no se dio cuenta que el
temor a la muerte y el temor a la vida son la misma cosa,
como
muy bien expresa la siguiente historia:
"Había una vez un hombre que tenía doce hijos, y
cuando el decimotercero vino ya no supo a quién
acudir para que fuera su padrino.
Así que decidió que a la primera persona que encontrara al salir a la
calle le pediría que fuera el padrino.
"Salió y al primero que vio fue a Dios, pero no se decidió a pedírselo
porque pensó que Dios sólo ayuda a los ricos y no a los pobres.
Después vio al Diablo, y tampoco le dijo nada, porque éste siempre
hacía el mal. Finalmente, el padre aceptó al tercer personaje que
halló, la Muerte, porque ésta siempre se mostraba amable hacia
todos.
"Cuando el niño creció, un día la Muerte apareció y se lo llevó al
monte para darle un regalo. Le enseñó una planta y le dijo: «Haré de
ti un famoso doctor. Cuando veas a una persona enferma, si ves que
yo estoy en la cabecera de la cama le das esta planta y sanará. Pero si
me ves que estoy a sus pies, ningún remedio o médico del mundo
puede salvar al paciente.»
"El joven rápidamente se convirtió en un famoso doctor. Un día el
rey enfermó y cuando el médico vio a la Muerte al pie de la cama,
rápidamente cambió la dirección de ésta. El rey sanó debido a la
trampa del médico, pero la Muerte le advirtió que no lo repitiera
nunca más. Tiempo después, enfermó la hija del rey y éste prometió
que el que la salvara sería su esposo y el futuro rey de la nación.
"Cuando el médico vio a la Muerte al pie de la cama, creyó que
podría engañarle de nuevo y repitió la acción, sanando a la hija. Pero
la Muerte se enfadó tanto, que cogió al médico y le llevó a una gruta
muy profunda. Allí había unas velas encendidas que representaban
las vidas de la gente en la Tierra. Entonces el médico vio que su
propia vela estaba a punto de apagarse y le rogó a la Muerte que la
sustituyera por otra más larga. La Muerte, simulando que accedía a
sus deseos, se acercó a la vela, pero en vez de cambiarla, sopló sobre
ella. El médico cayó sin vida al instante."
Esta historia simboliza algunas de las actividades prevalecientes
entre los profesionales de la curación. Hay momentos en los que hay que dejar que el destino interceda y mientras menos nos resistimos a ese destino, mejor.
En la historia, la Muerte permite que el rey viva, pero mata al
médico cuando hace lo mismo con la hija. La hija, lo femenino, alude
a los sentimientos, y en este caso, a ciertos sentimientos que
están enfermos. Podríamos pensar en la auto-importancia
del médico que cree que él o su técnica son los que curan.
También podríamos pensar en un querer ayudar obsesivamente ,
que generalmente consigue que lo que reciba la ayuda sean las
actitudes enfermas de la persona, y que son precisamente las que deberían morir.
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